martes, 10 de enero de 2012
Hamaca
Deshojadas las tristezas
y los advenimientos
un vocativo nos incita a afirmarnos, pese a todo
con la costumbre imposible pero porfiada
de permanecer en los intersticios
Así,
proyectamos la mirada
siempre meciéndonos en la hamaca
de un esperar en relación con el ver,
sabiendo que lo incierto acecha
y el azar protege
jueves, 1 de diciembre de 2011
El cuerpo utópico
Apenas abro los ojos, ya no puedo escapar a ese lugar que Proust, dulcemente, ansiosamente, viene a ocupar una vez más en cada despertar. No es que me clave en el lugar –porque después de todo puedo no sólo moverme y removerme, sino que puedo moverlo a él, removerlo, cambiarlo de lugar–, sino que hay un problema: no puedo desplazarme sin él; no puedo dejarlo allí donde está para irme yo a otra parte. Puedo ir hasta el fin del mundo, puedo esconderme, de mañana, bajo mis mantas, hacerme tan pequeño como pueda, puedo dejarme fundir al sol sobre la playa, pero siempre estará allí donde yo estoy. El está aquí, irreparablemente, nunca en otra parte. Mi cuerpo es lo contrario de una utopía, es lo que nunca está bajo otro cielo, es el lugar absoluto, el pequeño fragmento de espacio con el cual, en sentido estricto, yo me corporizo.
lunes, 7 de noviembre de 2011
Tu ojo a la mirilla de mi puerta
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| Foto: Jaime Martín Pantoja,Tras la mirilla (detalle), 2008, tintas minerales/papel de algodón, 15,5x15,5 cm |
Sé que a veces andás buscándome
Ups! Te encontré cuando acercabas tu ojo a la mirilla de mi puerta
Ya viste:
del otro lado, sólo llega, por las hendijas, un haz de luz, cuando la puerta está entreabierta...
O Nada.
Y allí, oscuridad hermosa, oscuridad toda
los secretos se abrazan a un silencio que,
si bien te aleja de la angustia de no tenernos,
cierra, cada vez más, una palabra,
ésa, que supimos darnos
y lenta, y tristemente, se apaga
y viene a nacer otra de tus muertes.
jueves, 20 de octubre de 2011
La mirada es una elección
martes, 27 de septiembre de 2011
Unión fatal de gemelos
"Yo he llegado a a pensar que la amistad es un lazo parecido a la unión fatal de los gemelos. Esa peculiar correspondencia de las vocaciones, de las simpatías, de los gustos, de los aprendizajes, de las emociones ata a dos personas y les asigna un mismo destino. Hagan lo que hicieren contra el otro, sus destinos seguirán siendo comunes. Huyan donde huyeren, seguirán sabiendo el uno del otro todo lo que le resulte importante. Ya elijan un nuevo amigo o una nueva amante, no se librarán de sus vínculos sin el permiso secreto y tácito del otro. El destino de estas personas transcurre así, de manera paralela, aunque el uno se aparte del otro y se vaya muy lejos, al trópico, por ejemplo"
Sándor Márai, El último encuentro.
lunes, 19 de septiembre de 2011
miércoles, 7 de septiembre de 2011
Más que tomar la palabra
"Más que tomar la palabra, hubiera preferido verme envuelto por ella y transportado más allá de todo posible inicio. Me hubiera gustado darme cuenta de que en el momento de ponerme a hablar ya me precedía una voz sin nombre desde hacía mucho tiempo: me habría bastado entonces con encadenar, proseguir la frase, introducirme sin ser advertido en sus intersticios, como si ella me hubiera hecho señas quedándose, un momento, interrumpida. No habría habido, por tanto, inicio y en lugar de ser aquel de quien procede el discurso, yo sería más bien una pequeña laguna en el azar de su desarrollo, el punto de su desaparición posible"
Michel Foucault, El orden del discurso.
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