HYPOMNEMATA

Los hypomnemata eran cuadernos de escritura: en ellos se encontraban citas, fragmentos de escrituras o pensamientos del propio espíritu. Constituían una memoria material de las cosas leídas, oídas, pensadas, y se atesoraban en esas páginas desordenadas, heterogéneas. Se trataba de un ejercicio en el pensamiento que no tenía como fin el decir lo indecible, sino captar lo ya dicho, de reunir lo leído. Eran escrituras sobre lecturas, y el fin de las mismas, la constitución de sí mismo. Era una escritura que posibilitaba la transformación de la verdad que nos damos a nosotros mismos. Una escritura que constituía con las propias palabras y las de otros un "cuerpo", como el propio cuerpo de quien, al transcribir sus lecturas, se las apropia y hace suya su verdad.







jueves, 19 de septiembre de 2019

Miro a alguien a los ojos

"Miro a alguien a los ojos. Esos ojos bajan ( es el pudor, que es pudor, justamente, del vacío que hay detrás de la mirada) o a su vez me miran. Y pueden mirarme con descaro, exhibiendo su vacío como si por detrás hubiera otro ojo abisal que conoce ese vacío y lo usa como un escondite impenetrable; o una impudicia  casta y sin reservas, permitiendo que en el vacío de nuestras miradas sucedan el amor y la palabra".

G. Agamben

lunes, 9 de septiembre de 2019

Manada, soledad y amor

Teniendo en cuenta que: "en la manada cada miembro permanece solo a pesar de estar con los demás".
"¿Qué quiere decir amar a alguien? Captarlo siempre en una masa, extraerlo de un grupo, aunque sea restringido, del que forma parte (...) buscar sus propias manadas, las multiplicidades que encierra en sí mismo, y que quizá son de una naturaleza totalmente distinta. Juntarlas con las mías, hacer que penetren en las mías, y penetrar las suyas. Bodas celestes, multiplicidades de multiplicidades. Todo amor es un ejercicio de despersonalización en un cuerpo sin órganos a crear; y el punto álgido de esa despersonalización es donde alguien puede ser nombrado (cursivas), recibe su nombre o su apellido, adquiere la más intensa discernibilidad en la aprehensión instantánea de los múltiples que le pertenecen y a los que pertenecen"
(de la serie de la irrupción triunfal de Mil Mesetas en mí)

lunes, 2 de septiembre de 2019

Vino y rizoma

¿Alguien ha pensado qué es el vino sino eso que dicen Deleuze y Guattari, "la embriaguez como irrupción triunfal de la planta en nosotros"?

miércoles, 28 de agosto de 2019

Deuda infinita

El hecho de que la deuda en un momento se vuelva infinita es algo que solamente puede explicarse -como ya lo sabía Nietzsche- desde una genealogía moral: la relación acreedor-deudor es fundadora de nuestra conciencia moral. "Lo prometido es deuda": el modo más exitoso de volver al hombre "gobernable". Pero ya aquella primitiva relación acreedor-deudor instauraba todo el mecanismo de la deuda: que ella se volviera impagable, que se pagara con la existencia toda. Y además, que terminaran pagando quienes no contrajeron la deuda. “¿Qué le sucede al hombre endeudado durante la crisis? ¿Cuál es su principal actividad? La respuesta es muy simple: paga” (Lazzarato).
O en palabras de un poeta persa del siglo XI: "Pretender que el humilde devuelva en oro el plomo que a él le han arrojado, y exigirle que pague una deuda que nunca con nadie ha contraído, es comercio de usura al que nadie está obligado" (Kheyyam).

Anima




back up the cul-de-saccome on, do your worstyou quit your job againand your train of thoughtif you could do it all again a little fairy dust a thousand tiny birds singing if you must, you must please let me know

Gift





You tell me that silence
is nearer to peace than poems
but if for my gift
I brought you silence
(for I know silence)
you would say
"This is not silence
this is another poem"
and you would hand it back to me.

Leonard Cohen

Cielo


  
De chica, yo era una especie de adoradora del cielo. Era el medio oeste, y el cielo era tan inmenso, era casi todo el mundo. Yo sabía que había venido de ahí y que, algún día, iba a volver. ¿Para qué son los días? Para despertarnos, para ponerlos entre noches sin fin. ¿Para qué son las noches? Para atravesar el tiempo hacia otro mundo.
Laurie Anderson